lunes, 6 de abril de 2015

Analfabetismo económico

Uno de los hechos más deprimentes que te pueden suceder en twitter es cuando alguien dice alguna burrada, intentas hacerle ver que es un error poco menos que de parvulario, y no sólo el tuitero (o tuitera) sigue en sus trece, sino que además una turba de otros tuiteros se pasan unos a otros la solitaria neurona que comparten para favir y reuitir el mensaje del jumento del principio.
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Esto me acaba de ocurrir con el siempre simpático, aunque nunca lo bastante autocrítico tuitero conocido como "Eterno Primavera". La cuestión es si la última previsión de crecimiento del Banco de España para 2015 es correcta o no. Bueno, correctas casi nunca son, pues suelen fallar por múltiples motivos; más exactamente habría que decir si la previsión está manipulada, y en concreto, si está manipulada por presentarse en términos de crecimiento "real", en vez de "nominal", en un momento en el que los precios están bajando ("deflación"). La tesis de Eterno Primavera es que, como ese 2,8 % de crecimiento se calcula con precios constantes de 2010, y como los precios han bajado desde entonces, "en realidad" el crecimiento es sólo del 0,2 %.
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No sé si el cálculo del Banco de España estará bien hecho (supongo que tendrán un sesgo político para dar la cifra más alta posible y que sea a la vez creíble para un suficiente número de personas e instituciones), pero lo que sí sé es que la idea de que "la comparación correcta cuando hay deflación" es la que se hace entre cifras de PIB expresadas en precios corrientes, es, simple y llanamente, una necedad. El Banco de España (y el Central Europeo, y el ministerio de economía, y todos los núcleos de poder, claro que sí) tendrá todos los motivos que queramos para ayudar al PP y a los ricachones del mundo, pero, en caso de querer engañarnos, lo hará de manera mucho más sutil que cometiendo los supuestos errores criticados por Eterno Primavera [por cierto, que me dice que lo ha visto aquí: unas buenas orejas de burro para Roberto Centeno, pues, quien ni siquiera se da cuenta de que, para pasar crecimiento nominal a crecimiento real, el deflactor se resta, de modo que si el deflactor es negativo, hay que sumarlo].
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Imaginemos, para entenderlo más fácilmente, que el PIB incluyera sólo un bien perfectamente homogéneo (todas las unidades fuesen iguales y se vendieran al mismo precio dentro del mismo año), p.ej., ejemplares de la novela de Lucía Dueñas El tiempo entre basuras, todos ellos de la misma edición, que su precio el año pasado (2014) fuera 10 €, y que se hubieran vendido ese año un millón de ejemplares. El PIB habría sido de 10 millones de euros, obviamente. Si este año 2015 el precio del libro baja a 8 €, pero se venden 1,1 millones de ejemplares, ¿qué pasará con el PIB? Como los precios han variado, es necesario distinguir entre la variación NOMINAL del PIB, y su variación REAL. El PIB nominal de 2015 es de 8,8 millones de euros (ha bajado un 12 %). Pero, ¿ha disminuido realmente la producción de libros en España en 2015 -y por tanto, nuestra producción en general, pues estamos imaginando que ese libro es lo único que se produce- con respecto a 2014. Está claro que no: la producción de libros (y el PIB) ha aumentado REALMENTE un 10 %, pues ha pasado de 1.000.000 a 1.100.000 ejemplares, exactamente iguales todos ellos. Por tanto, para calcular cuánto ha variado REALMENTE la producción en España tenemos que descontar el efecto generado por las variaciones de precios en las cifras de PIB nominal (y esto es así tanto si los precios han subido como si han bajado).
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El analfabeto económico suele reaccionar ante esto diciendo algo así como "pero en 2014 ganamos 10 millones de euros, y en 2015 sólo 8,8 millones". Y la respuesta, como sabe todo el que haya aprobado Teoría Económica de primero, es que las unidades en las que se valora monetariamente una cierta cantidad son irrelevantes: lo importante es cuántos bienes podemos comprar con esa cantidad de dinero. Y en nuestro ejemplo se ve meridianamente claro que en 2014 podíamos comprar 1 millón de libros, y en 2015 podíamos comprar 1.100.000 libros, así que nuestra capacidad adquisitiva real ha aumentado un 10%.
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Lo de los libros es sólo un ejemplo, naturalmente. Los economistas calculan el PIB real de una manera infinitamente más "realista". Lo que hacen es calcular, a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares, una "cesta de la compra" típica, es decir, un conjunto de bienes y servicios que representa, de la forma estadística más correcta posible, en qué se gasta el dinero la gente por término medio (es decir, cuánto nos gastamos por término medio en cada tipo de bien, en un año determinado). Podemos imaginarnos, entonces, que el PIB consiste en el fondo en un solo tipo de producto, sólo que, en vez de ser "ejemplares de El tiempo entre basuras", son "cestas de la compra típicas". Lo que se hace entonces (más o menos), para calcular el crecimiento real del PIB, es la operación aritmética siguiente: ¿cuántas "cestas de la compra típicas de 2014" se pudieron comprar con el PIB nominal de 2014, cuántas "cestas de la compra típicas de 2014" se podrían haber comprado con el PIB nominal de 2015, y en definitiva, cuánto ha variado entre 2014 y 2015 la cantidad de cestas de la compra típicas de 2014" que la gente ha podido comprar? [Es importante que la "cesta la compra típica" que se utiliza en la comparación sea en ambos años la de un mismo año: he puesto el 2014, pero podría ser la de 2015; el caso es que sea una cesta de bienes fija].
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Así que la previsión del Banco de España con la que empezábamos, lo que quiere decir es que en 2015, la cantidad de euros que ganaremos entre todos nos dará para comprar un 2,8 % más que lo que nos permitió comprar en 2014 la cantidad de euros que ganamos ese año. Que la previsión sea acertada o no, y cuán acertada o errada, ya será otra cuestión. Que el reparto de ese crecimiento sea equitativo, o "justo", o no, será también otra cuestión. Pero ninguna de ellas es la cuestión de la que se quejaba Eterno Primavera.
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Por cierto, que el PIB real de 2015 (por cierto, "real" no quiere decir "el que va a ser de verdad cuando lo midamos", sino "el que sea, pero considerado a precios constantes, no a precios corrientes"), que ese PIB real esté medido "a precios de 2010" no quiere decir que el 2,8 % haya que "relativizarlo" teniendo en cuenta la inflación o deflación que haya habido desde 2010. Lo que quiere decir es, sencillamente, que la "cesta de la compra típica" que se está considerando para calcular el crecimiento real del PIB entre 2014 y 2015 es la "cesta de la compra típica de 2010" (y esto es así por la simple razón de que la composición que se tiene en cuenta de la "cesta de la compra típica" se mantiene por hipótesis fija durante 10 años; volverá a cambiarse en 2020). Es decir, que la previsión del Banco de España, expresada con más exactitud aún que lo que hicimos en el párrafo anterior, sería algo así como que en 2015, la cantidad de euros que ganaremos entre todos nos dará para comprar un 2,8 % más de "cestas de la compra típicas de 2010" que la cantidad de "cestas de la compra típicas de 2010" que nos permitió comprar la cantidad de euros que ganamos entre todos en 2014. Para hacer esta comparación es totalmente irrelevante cuánto hayan variado los precios entre 2010 y 2015: lo único importante es considerar una combinación fija de bienes y servicios (la "cesta de la compra típica del año que sea"), calcular cuántas unidades de esa "cesta" podríamos haber comprado en 2014 con los precios a los que estaban las cosas en 2014 y con el dinero que ganamos en 2014, calcular lo mismo sustituyendo 2014 por 2015, y comparar el resultado de ambos cálculos.

[Tras enterarme de la procedencia del error de Eterno Primavera, veo que no se trata de haber tenido en cuenta la inflación desde 2010, sino de algo todavía más burdo: Roberto Centeno, el articulista de El Confidencial del que se ha sacado la tesis del "0,2%" dice "el PIB a precios de mercado ha sido de 0,8% menos el deflactor, que fue del -0,6%. O sea, que la creación de riqueza real ha sido de un escuálido 0,2 %". Esto, sencillamente, es una metedura de pata que le haría suspender la estadística de primero de económicas: El deflactor indica el porcentaje en que suben los precios: es decir, el deflactor es positivo si los precios suben, y negativo si los precios bajan. Si el PIB nominal ("a precios corrientes") ha subido un 10%, pongamos, y los precios han subido un 6 % (es decir, si el deflactor es el 6%), entonces se resta ese 6% al 10% original, para "deflactar" el PIB nominal y convertirlo en PIB real ("a precios constantes"). Por lo tanto, si los precios, en vez de subir, han bajado, lo que tendremos es un deflactor negativo: si el PIB nominal ha subido un 10 % y los precios han bajado un 3 %, entonces el PIB real habrá subido un 13 % (o sea, al 10% original se le resta el deflactor, o sea se le resta un -3%, o sea, se le suma un 3%). Es decir, lo que Roberto Centeno debería haber calculado es justo lo contrario: "el PIB a precios de mercado ha sido de 0,8% menos el deflactor, que fue de menos 0,6%. O sea, que la creación de riqueza real ha sido de un 1,4 % (es decir 0,8 menos (menos 0,6))"]

10 comentarios:

  1. Don Jesús, ya sabe que la gente, cuanto más tonta, más lista se cree. No hay remedio.

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  2. Bueno, yo hubiera dado por buena la afirmación de "eterno primavera". De hecho soy un analfabeto económico, y me suelo perder siempre en las discusiones económicas, quedandome siempre en la más absoluta de las incertidumbres.
    Agradecer a Jesús su didáctica explicación. Lo malo es que no hay muchos asesores como Jesús Z. que nos salven de la ignorancia y la falacia económica. En fin...

    Un saludo.

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  3. ¿Y Vd. se cree lo de que hay deflación? Si descontamos el efecto de la caída de precios en el sector inmobiliario, yo no lo tengo tan claro.

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  4. Gracias a los tres. Sobre la pregunta del anónimo, yo no lo tengo claro tampoco, por supuesto, pero sé que mis percepciones subjetivas sobre la cuestión, como las de todos los que no lo calculan de modo sistemático, son poco fiables.

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  5. Por supuesto, pero lo que yo me pregunto es si el dato que se hace público es el resultante de un "modo sistemático" de calcularlo. Si oímos hablar frecuentemente de "cocina" en las encuestas electorales, ¿qué nos asegura que no hay tal cocina en los datos económicos que nos lanzan a la cabeza un día tras otro?

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  6. Anónimo: pues supongo que, si los datos estuvieran cocinados, cada vez que cambia el gobierno se nos explicaría con todo lujo de detalles cómo los cocinó el gobierno anterior. En ocasiones se hace, así que tiendo a pensar que, cuando NO se denuncia con datos sobre la mesa, es porque no hay nada que denunciar. Eso, o una teoría conspiranoica que tiendo a creer que es aún menos creíble.

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  7. No me entienda mal, yo tampoco creo en conspiraciones ni contubernios (al menos en principio). Se trata, más bien, de un uso selectivo de la información. Le pondré un ejemplo: "La tasa de inflación del año 2014 es la más baja de la Historia de España. Los pensionistas con la revalorización del 0,25% han ganado poder adquisitivo".
    1º. La metodología de cálculo ha variado a lo largo del tiempo, creo recordar que el último cambio importante es de 2006 (anteayer).
    2º. Creo, espero, que el colectivo de pensionistas será uno de los que menos afectado esté por las cuestiones inmobiliarias al, al menos en gran parte, tener su vivienda en propiedad (esa tradición tan española).
    3º. ¿Y eso, caso de ser cierto?. ¿sólo tiene aspectos positivos?
    No se trata de "inventarse los datos", se trata de escoger aquella manera de presentarlos o medirlos que menos mala resulte.
    Por cierto, ¿le han explicado a Vd. "con todo lujo de detalles" el tema de la "herencia recibida"?. A mí, no.

    Escotero

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  8. Escotero: el uso político de los datos existe, obviamente; pero eso no implica que la forma como se obtienen los datos sea "tramposa", ni tampoco que sea "inmejorable".
    Con lo de la "herencia recibida" no sé qué quieres decir.

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    1. Bueno, la verdad es que lo de la "herencia recibida" es un concepto muy amplio y un tanto inaprensible, aunque muy socorrido últimamente.
      Quizá esta lectura resulte aclaratoria:
      http://monthlyreview.org/2011/09/01/robinson-crusoe-and-the-secret-of-primitive-accumulation/

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  9. Probablemente el Sr. Centeno, aunque sea catedrático de Economía, no haya cursado nunca Estadística para economistas. Bien pudiera equivocarme pero supongo que se la habrán convalidado por algo similar en Ingeniería de Minas [ 8-0 ]

    Escotero

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