martes, 24 de noviembre de 2020

Filosofía y pensamiento crítico

Introducción al primer número del volumen 40 de Kant-Studien (la principal revista alemana de filosofía por entonces, 1935).


    Kant-Studien se ha impuesto a sí misma una nueva tarea: conducir el nuevo impulso, en que la esencia de la vida y la mente alemanas está realizándose con energía, hacia nuevos avances en las cuestiones fundamentales de la filosofía y de la ciencia.
    Nos guía la convicción de que la Revolución de Alemania es un acto metafísico unificado de la vida germana, que se expresa en todos los ámbitos de la existencia alemana, y que por tanto, con irresistible necesidad, pondrá a la ciencia y a la filosofía bajo su influjo.
    Pero (se nos pregunta con frecuencia), ¿no supone esto terminar con la autonomía de la filosofía y de la ciencia, y someterlas a leyes que les son extrañas?
    Contra todas estas preguntas y preocupaciones, queremos ofrecer la visión que nos mueve desde nuestro más íntimo ser: que la realidad de nuestra vida, la que le da y le dará forma, es más profunda, más fundamental y más verdadera que la de nuestra era moderna en su totalidad; que la filosofía y la ciencia serán liberadas en un sentido radical en su propia esencia para llegar a su propia verdad.
    Precisamente por el objetivo de la verdad, la lucha contra los tiempos modernos, en sus normas y formas fundamentales, es necesaria. En un sentido que ajeno e intolerable para el pensamiento moderno, este objetivo es el de vencer a la forma en la que la vida no-verdadera y fundamentalmente destruida puede volver a su más íntima verdad, es su rescate y salvación.
    Esta conexión de la vida alemana con las fuerzas fundamentales y con el ser y la verdad originarios, como no se ha intentado nunca en la historia con la misma profundidad, es lo que sugiere a nuestras mentes oír esa palabra del destino: un nuevo imperio (ein neues Reich).
    Si sobre la base de la vida alemana, la filosofía alemana lucha por esta auténticamente platónica unidad de la verdad con la vida histórico-política, entonces está asumiendo un deber auténticamente Europeo. Pues está planteando un problema que cada pueblo europeo debe resolver, como una necesidad vital, desde sus propios poderes y libertades individuales.
    Debemos, en un sentido nuevo e inesperado, y en el espíritu del término kantiano, “superar el saber” (das Wissen aufzuheben). No por un mero espíritu de negación, sino para ganar espacio vital y espiritual para una nueva forma de ciencia y de filosofía.
En este sentido vital y creativo, Kant-Studien se conecta con el verdadero espíritu de la filosofía kantiana. De este modo, convocamos a las fuerzas productivas de la ciencia y la filosofía alemanas a colaborar en estas nuevas tareas.
    Invitamos también especialmente a nuestros amigos extranjeros, con la confianza de que en esta búsqueda de las cuestiones fundamentales de la filosofía y la ciencia, sobre la verdad del ser y de la vida, no solo obtendremos un mejor conocimiento de los demás, sino que desarrollaremos la conciencia de nuestra responsabilidad común para la comunidad cultural de los pueblos.

Hans Heyse, catedrático de Filosofía y rector de la Universidad de Königsberg, y director de Kant-Studien en 1935.
.